lunes, 3 de febrero de 2014
Obama: Preparando El "Default" Americano.
En medio del debate del Estado de la Unión, el presidente de EE.UU. ha anunciado un nuevo instrumento financiero: un "bono ahorro" (el MyRA en inglés). Este instrumento va destinado a que los pequeños y medianos ahorradores puedan tener acceso a los mercados financieros de forma "segura", y con ello poder acumular un patrimonio para la jubilación.
La idea que en principio parece inofensiva y muy bien intencionada esconde un gran engaño: que mientras que existe una "élite" que se beneficia de las subidas de la Bolsa, la mayoría de americanos no se benefician de ello; es por tanto que el Estado tendría que acudir en rescate de estas clases menos favorecidas ofreciéndoles una inversión "segura".
En primer lugar habría que puntualizar que no existe ninguna, repito, ninguna inversión segura. Todas entrañan distintas dosis de riesgo. Todas.
En segundo lugar, es falso que a la Bolsa solo acceda una "élite", cuando cualquiera pude operar en Bolsa simplemente abriendo una cuenta en cualquier sucursal bancaria del mundo. Además hablamos de EE.UU., que es el país con mayor desarrollo de la industria de fondos de inversión, y por consiguiente la mayor variedad de productos y las menores comisiones del mundo.
Por tanto, bajo la excusa de menores conocimientos o imposibilidad material de acceder a los mercados, Obama quiere convertir el sistema privado de pensiones en un sistema público basado en Deuda Pública.
El sistema MyRA consiste en que se abren unas "cuentas corrientes", y el Estado designará qué tipo de bono o bonos del Estado es apto para cada cliente y qué horizonte de inversión le conviene. Así el Estado asumirá la dirección de la inversión de la clase media y baja de EE.UU., considerándolos incapaces de dirigir su propio futuro partiendo de la base de que no tienen la capacidad ni acceso a productos de mayor rentabilidad.
Si hay una materia delicada es el del ahorro personal y los planes de pensiones. Los individuos, en función de su aversión al riesgo, su capacidad de pago, su horizonte de inversión y su preferencia temporal, eligen qué fondos de pensiones recogen mejor en sus carteras dichas preferencias, y ni Obama ni nadie tiene el derecho a diseñar la jubilación de ninguno de sus ciudadanos y a discriminar qué inversión es "segura" de cual no lo es.
Si analizamos algunas cuestiones enseguida se vislumbra el móvil que hay detrás, y el por qué de esta medida en este momento.
Hay que saber que Estados Unidos tiene un banco central (la Fed) que bajo el mandato del ex-presidente Ben Bernanke ha expandido su balance hasta la astronómica cifra de 4 Billones de dólares.
Esta expansión monetaria, sin precedentes en la historia de la humanidad, ha llevado a que los tenedores de dólares (recordemos que el 70% de los dólares están fuera de EE.UU.) no les resulte tan buena idea tener una moneda que se está depreciando a semejante velocidad.
En la Reserva Federal están teniendo problemas para averiguar la forma en cómo salir del callejón sin salida en que se han mentido, y están empezando a retirar parte de los estímulos: 20.000 millones menos de compra de activos. ¿Y qué activos comportaban dicha compra? Deuda pública americana en gran parte.
Actualmente el 90% de la deuda que emite EE.UU. la está comprando la propia Reserva Federal, ya que ni otros países ni los inversores la quieren. Por tanto, si la Fed ha decidido comprar menos deuda, alguien tendrá que suplir. ¿Adivinan quién? Sí, los ciudadanos americanos que caigan en la trampa.
EE.UU. es la nación más endeudada de la historia de la humanidad: la más endeudada. No ha habido otra. Y todos los precedentes han acabado en desastre.
Como sabemos que habrá problemas en el futuro (no tan lejano) es importante irse preparando. Y digo sabemos porque nuestros "líderes", americanos y europeos, saben que los habrá. Y ya han sentado precedentes: confiscación de los depósitos en Chipre (fue la primera prueba de bail-in); confiscación de planes de pensiones privados y cambio por bonos del Estado en Polonia (siempre me llamó la atención lo poco que se habló en los medios).
La posibilidad de rescates públicos en una eventual crisis financiera son imposibles, puesto que todos los Gobiernos occidentales han gastado toda su munición. Solo les queda los bail-in, es decir, que sean los propios ciudadanos los que rescaten a los bancos directamente.
No es casualidad que hayan pensado en los pobres pensionistas del mañana: los ahorros en planes de pensiones americanos son actualmente de 18 billones de dólares. La deuda pública americana suma más de 17 billones.
En caso de potencial impago, EE.UU. (y Europa) acudirán a lo que haga falta, aunque todo será "por el bien del país".
En el siguiente artículo analizaremos qué está pasando en los mercados emergentes, qué relación tiene con EE.UU. y con el colapso del dólar, y qué podemos hacer para proteger nuestro patrimonio y el de nuestras familias.
Hasta entonces, un saludo a todos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario