Mucho se ha escrito últimamente acerca del estallido de la "burbuja" del oro, y de que el metal estaba acabado. Siendo realistas, la corrección ha sido severa.
El oro es el termómetro de la salud del sistema financiero. Si al sistema financiero le estuviese sucediendo algo grave el precio del oro lo reflejaría. A lo largo de la historia lo ha hecho cientos de veces. Porque el oro es dinero. Ha sido el objeto que mejor ha mantenido las cualidades que debe tener el dinero a lo largo de la historia: es duradero, transportable, divisible, fungible y mantiene el poder adquisitivo por largos periodos de tiempo, debido a que su oferta es limitada.
El instrumento más fiable que tenemos para medir lo bien o mal dirigida que está la política monetaria de un país. Por ello la pregunta no es si ha estallado la burbuja o no. Ni siquiera si el oro está realmente en una burbuja. Lo que hay que preguntarse es: ¿qué ha llevado a que el oro suba casi ininterrumpidamente durante 12 años? ¿Cuáles son los fundamentos que han movido su precio al alza? Y más importante aún: esos fundamentos ¿siguen existiendo?
Esto y más es lo que iremos respondiendo en sucesivos artículos.
Te recomiendo que leas "Guía Para Invertir En Oro Y Plata" de Mike Meloney. Es muy interesante tanto si quieres invertir en dichos metales como si no. Porque tres cuartas partes del libro te hablan de la Historia Monetaria, y cómo los gobiernos una y otra vez caen en los mismos errores del exceso de gasto y la deuda. El oro es el único dinero. Lo demás son divisas, es decir, "promesas" de pago.

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